La creación de los Batallones Verdes de Protección Ambiental representa uno de los esfuerzos más significativos del Estado hondureño para enfrentar la deforestación, el deterioro de las áreas protegidas y la pérdida acelerada de recursos naturales.
Estas unidades militares especializadas han asumido una misión estratégica que va más allá del resguardo territorial, al convertirse en actores clave para la conservación de los ecosistemas más valiosos del país y en un símbolo de compromiso con las futuras generaciones.
Primer Batallón de Protección Ambiental
El Primer Batallón Verde de Protección Ambiental, con sede en El Aguacate, Catacamas, Olancho, inició operaciones el 30 de mayo de 2022 en una zona de enorme importancia ambiental. Su despliegue se ubica en el área de amortiguamiento de la biosfera del río Plátano, considerada la mayor reserva forestal de Honduras y reconocida como Patrimonio Mundial por las Naciones Unidas desde 1981.
Esta vasta extensión de selva tropical, que abarca 9.781 kilómetros cuadrados, enfrenta una presión constante por la tala ilegal y la expansión desordenada de actividades humanas.
Desde esta región estratégica, el Primer Batallón Verde desarrolla labores permanentes de vigilancia, control y prevención, orientadas a frenar la deforestación y proteger la biodiversidad que alberga la selva tropical. Su presencia constituye un muro de contención frente a las amenazas ambientales, al tiempo que envía un mensaje claro sobre la prioridad nacional de preservar uno de los pulmones naturales más importantes de Centroamérica.
Segundo Batallón de Protección Ambiental
Por su parte, el Segundo Batallón Verde, establecido en diciembre de 2022 en el municipio de San Francisco, Atlántida, cumple una función decisiva en la zona norte del país.
Esta unidad tiene bajo su responsabilidad la protección de los recursos naturales en los departamentos de Colón, Atlántida y Yoro, regiones que concentran una alta riqueza ecológica y una amplia diversidad de áreas protegidas de gran valor ambiental y turístico.
Entre los espacios resguardados por el Segundo Batallón Verde destacan áreas emblemáticas como el Parque Nacional Pico Bonito, la Reserva Cuero y Salado, el Parque Nacional Texiguat y el Parque Nacional Jeannette Kawas, así como la montaña Mico Quemado y el Parque Nacional Capiro y Calentura.
La labor en estos territorios implica patrullajes constantes, apoyo a instituciones ambientales y acciones preventivas que buscan garantizar la conservación de ecosistemas frágiles y vitales para el equilibrio natural.
Tercer Batallón de Protección Ambiental
El Tercer Batallón Verde, con operaciones iniciadas en diciembre de 2022 en Pinalejo, Quimistán, Santa Bárbara, amplía el alcance de esta estrategia ambiental en la zona occidental y central del país.
Desde esta ubicación, la unidad desarrolla tareas de resguardo de zonas protegidas, refugios de vida silvestre y cuencas hidrográficas en los departamentos de Santa Bárbara, Cortés y Comayagua, áreas donde el recurso hídrico y forestal resulta fundamental para miles de comunidades.
Dentro de sus responsabilidades se encuentra la protección de parques nacionales de gran relevancia como Cuyamel, Cusuco, Merendón, Santa Bárbara y Cerro Azul Meámbar, además del lago de Yojoa, uno de los principales reservorios de agua dulce de Honduras.
La presencia del Tercer Batallón Verde contribuye a mantener el equilibrio ecológico de estas zonas y a prevenir daños irreversibles causados por actividades ilegales y el uso irresponsable del entorno.
La labor de los Batallones de Protección Ambiental evidencia que la defensa del medio ambiente requiere disciplina, compromiso y una visión de largo plazo.
Sin embargo, estos esfuerzos no pueden recaer únicamente en las fuerzas militares, ya que la conservación ambiental demanda cambios profundos, inversiones sostenidas y, sobre todo, la participación activa de todos los hondureños. Cuidar y preservar los recursos naturales es una responsabilidad compartida, indispensable para garantizar un futuro sostenible para el país.












