El pasado 27 de febrero, en la comunidad de San Andrés del Bocay, departamento de Olancho, las Fuerzas Armadas de Honduras, a través del personal del Décimo Sexto Batallón de Infantería asignado al destacamento de Protección Ambiental, realizaron patrullajes enfocados en la protección de los recursos naturales.

Durante estas operaciones, el personal localizó un artefacto explosivo de alto poder. Como medida preventiva, se aseguró el área para garantizar la seguridad de la población y se coordinó el envío de especialistas en explosivos al lugar.
Al arribar a la zona, el equipo técnico determinó que se trataba de una bomba de racimo tipo RBK-250, de fabricación rusa, que representaba un riesgo significativo para los habitantes del sector. Para neutralizarla de manera segura, los equipos de destrucción de municiones y explosivos de las Fuerzas Armadas realizaron su eliminación mediante una detonación controlada, asegurando así la integridad de la comunidad.

De acuerdo con estimaciones preliminares, este artefacto podría haber permanecido en el área desde la década de 1980, subrayando la importancia de las operaciones preventivas y de seguridad realizadas por la institución.
Con esta acción, las Fuerzas Armadas de Honduras reafirman su compromiso con la protección de la población, la prevención de incidentes y la garantía de un entorno seguro en todo el territorio nacional.
