
La unidad, el compañerismo y los lazos de hermandad que trascienden el paso del tiempo se hicieron presentes durante el reencuentro de los oficiales de las promociones 53 y 54, junto a sus promociones del Ejército, Fuerza Aérea y la Fuerza Naval de Honduras, en una jornada dedicada a fortalecer los vínculos que los unen como hermanos de armas.
Las actividades comenzaron con una misa de acción de gracias en la capilla de la Academia Militar de Honduras “General Francisco Morazán”, escenario que marcó una etapa fundamental en la formación de estas generaciones de oficiales, en la cual fueron acompañados de sus familias. Posteriormente, los asistentes realizaron un recorrido por las aulas y diferentes instalaciones de la Academia, reviviendo experiencias y recuerdos de su formación militar.

Durante el encuentro, el Teniente de Navío C.G. Alejandro David Puerto Sanabria, integrante de la 53 promoción, destacó el profundo vínculo construido a lo largo de los años: Primero que nada, siento que no tenemos compañeros, somos hermanos. Sus palabras reflejaron el sentido de fraternidad que permanece vigente, pese al paso del tiempo y las diferentes responsabilidades asumidas durante la carrera militar.

Como parte de la actividad, se desarrolló además un encuentro deportivo de fútbol, que propició un espacio de convivencia y sana competencia, fortaleciendo el espíritu de cuerpo entre los integrantes de las diferentes promociones.

Por su parte, el Teniente de Ingeniería Francisco Antonio Membreño Ávila, de la 54 promoción, resaltó el orgullo y sentido de pertenencia que caracteriza a sus integrantes. “Representar a la 54 promoción es un orgullo, saber que como promoción somos una promoción unida”, manifestó.
La jornada concluyó con un almuerzo de confraternidad, donde los oficiales, acompañados de sus familias, compartieron experiencias, anécdotas y recuerdos que forman parte de una trayectoria forjada en las aulas de la Academia Militar.
Más allá del reencuentro, la actividad permitió reafirmar la vigencia de valores como el honor, liderazgo, disciplina, lealtad y vocación de servicio, principios que continúan fortaleciendo los lazos de hermandad entre quienes un día iniciaron juntos el camino de servir a Honduras.

